La esperada adaptación en acción real de Blancanieves ha sido un fracaso taquillero para Disney, sorprendiendo a críticos y fanáticos por su bajo rendimiento en taquilla. Dirigida por Marc Webb y protagonizada por Rachel Zegler en el papel de Blancanieves y Gal Gadot como la malvada Reina, la película parecía prometer una nueva versión de un clásico animado, pero los resultados han sido decepcionantes.
A pesar de un presupuesto de más de 250 millones de dólares, el filme solo recaudó 87.3 millones de dólares en su primer fin de semana, con solo 43 millones provenientes de Estados Unidos y Canadá. Aunque logró posicionarse en el primer lugar de la taquilla norteamericana, esta cifra está lejos de las expectativas de Disney, especialmente si se compara con otros remakes recientes, como El Rey León y Aladdin, que tuvieron un desempeño mucho más sólido.

Críticas Negativas y Controversias
La película también ha sido duramente criticada por los expertos y en las redes sociales. Con una puntuación de apenas 43% en Rotten Tomatoes, las opiniones sobre Blancanieves no son nada halagadoras. Muchos críticos señalan el uso excesivo de CGI para representar a los siete enanitos, que se aleja del encanto que tenía la versión original. Además, las declaraciones públicas de las protagonistas, especialmente de Zegler, sobre el enfoque “woke” de la película, generaron controversia y enfado entre algunos sectores del público, lo que pudo haber afectado aún más su aceptación.
A pesar de que la actuación de Zegler ha sido aplaudida por algunos, la de Gadot, quien interpreta a la malvada Reina, no ha sido tan bien recibida, siendo objeto de duras críticas por su falta de profundidad en el personaje. Esto solo ha añadido más leña al fuego en un momento en el que Disney parece estar perdiendo la fórmula mágica que alguna vez hizo exitosas sus adaptaciones en vivo de sus clásicos animados.
Este mal desempeño no solo pone en jaque la taquilla de Blancanieves, sino que también plantea preguntas sobre el futuro de las adaptaciones en acción real de Disney. Con una tendencia creciente a reimaginar los clásicos de la marca, el fracaso de Blancanieves podría marcar el comienzo del fin de esta era dorada de remakes. Si la película no logra mejorar sus números en las próximas semanas, podría convertirse en uno de los mayores fracasos taquilleros de la compañía.
En un entorno cinematográfico cada vez más competitivo, donde las audiencias buscan historias frescas y originales, Disney podría estar comenzando a enfrentarse a una realidad incómoda: los remakes de sus clásicos no son la garantía de éxito que solían ser. La pregunta ahora es si Blancanieves se despertará de su “sueño” taquillero o si será el principio de una serie de fracasos que sacudirán a los estudios más grandes de Hollywood.