Las torrenciales, descritas como las más intensas de la temporada, han azotado la Ciudad de México y los municipios conurbados del Estado de México durante los últimos días, provocando inundaciones severas, caos vial, interrupciones masivas en el transporte público y cuantiosas pérdidas materiales para cientos de familias.
Las precipitaciones, que alcanzaron niveles récord el pasado domingo 10 de agosto y continuaron con fuerza, superaron la capacidad del sistema de drenaje de la capital. Zonas del oriente y norte de la ciudad fueron las más afectadas. Alcaldías como Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza, Iztapalapa y Cuauhtémoc reportaron anegaciones significativas, con calles convertidas en ríos y el agua ingresando a viviendas y negocios. En el Estado de México, municipios como Ecatepec y Nezahualcóyotl también sufrieron estragos.
Uno de los puntos más críticos fue el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). Las pistas y vialidades de acceso se inundaron, forzando la suspensión de operaciones de despegue y aterrizaje durante varias horas en días consecutivos. Esto generó un efecto dominó con más de 100 vuelos cancelados o desviados y miles de pasajeros varados, creando escenas de caos y frustración en las terminales.
El transporte público colapsó en varias áreas. Líneas del Sistema de Transporte Colectivo (Metro), como la 3, 5 y la Línea A, suspendieron el servicio en varios tramos debido a la inundación de vías y estaciones. De manera similar, el Metrobús reportó interrupciones, dejando a miles de usuarios sin opciones de movilidad. Imágenes compartidas en redes sociales mostraban a pasajeros caminando sobre las vías o con el agua hasta los tobillos dentro de las estaciones.
A nivel humano, el impacto ha sido devastador para muchos. Cientos de familias, particularmente en colonias como San Juan de Aragón y Providencia en la alcaldía Gustavo A. Madero, lo han perdido todo. El agua subió rápidamente, cubriendo muebles, electrodomésticos y pertenencias. Hospitales como el Rubén Leñero y el Hospital Balbuena también reportaron encharcamientos y goteras, comprometiendo su operación.
El Gobierno de la Ciudad de México activó la Alerta Púrpura en la alcaldía Cuauhtémoc, la de máximo riesgo, y la Alerta Roja en otras demarcaciones. Equipos de emergencia, incluyendo el Heroico Cuerpo de Bomberos y personal del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX), han trabajado sin descanso en labores de desazolve y bombeo para abatir los niveles de agua.
Expertos y autoridades señalan que, si bien las lluvias fueron atípicas, la problemática de las inundaciones en el Valle de México es un tema recurrente, agravado por factores como la sobreexplotación de los mantos acuíferos, que provoca hundimientos diferenciales, y la gran cantidad de basura que obstruye el sistema de drenaje. Las autoridades han comenzado a realizar censos de las viviendas afectadas para evaluar los daños y definir los apoyos que se entregarán a la población damnificada.