A partir del 26 de septiembre de 2025, la Ciudad de México pondrá en marcha un paquete de medidas para sancionar a los franeleros y personas que apartan espacios de estacionamiento en la vía pública con fines de cobro. La reforma a la Ley de Cultura Cívica busca regular estas actividades que han generado denuncias constantes por hostigamiento, cobros indebidos y extorsión en distintas colonias de la capital.
La decisión surge tras años de quejas vecinales y reportes ciudadanos sobre el uso indebido del espacio público, especialmente en zonas comerciales y de alta demanda de estacionamiento. Muchos residentes y conductores habían señalado que la práctica de apartar lugares con cubetas, conos o cualquier objeto, así como el cobro por “cuidar” vehículos, generaba un clima de inseguridad y molestia generalizada.

Sanciones y medidas concretas
La reforma establece que estas conductas serán consideradas faltas al orden público, con sanciones que incluyen:
- Arresto administrativo de 24 a 36 horas, según la gravedad de la infracción.
- Multas económicas de 11 a 40 Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes en 2025 a 1,244 a 4,525 pesos.
Asimismo, los casos que involucren amenazas, agresiones o extorsión podrán ser remitidos al Ministerio Público, con la posibilidad de enfrentar cargos por lesiones, extorsión o delitos relacionados.
Las autoridades también enfatizan que los objetos que se utilicen para apartar espacios, como cubetas, conos o huacales, serán retirados y considerados evidencia de la falta cometida.
Impacto sobre franeleros y apartadores de espacios
El sector más afectado por estas medidas son los conocidos como franeleros o “viene-viene”, quienes tradicionalmente han cuidado autos y apartado lugares en distintas zonas de la ciudad.
Aunque algunos argumentan que cumplen una función al ordenar el estacionamiento en calles saturadas, denuncias vecinales recurrentes evidencian abusos, cobros indebidos y prácticas que atentan contra el libre uso del espacio público.
El Gobierno de la Ciudad de México ha señalado que la intención no es criminalizar a estas personas, sino garantizar el orden y la seguridad en las calles, al mismo tiempo que se promueven alternativas laborales dignas a través de programas de la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo.
Contexto y antecedentes
Las autoridades capitalinas llevan años intentando regular esta actividad. En muchas colonias, los franeleros representan un problema cotidiano para conductores y residentes, especialmente en calles estrechas o cerca de zonas comerciales, hospitales y escuelas.
Los intentos previos incluyeron campañas de concientización y operativos esporádicos, pero la falta de un marco legal más contundente limitaba su efectividad. Con la reforma vigente a partir del 26 de septiembre, se espera que los operativos sean más sistemáticos y las sanciones más claras y aplicables.
Denuncias y participación ciudadana
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y las alcaldías coordinarán operativos permanentes en las zonas con mayor incidencia. Además, se invita a la ciudadanía a denunciar abusos o cobros indebidos llamando a Locatel al 55 56 58 11 11, contribuyendo a mantener el orden y proteger los espacios públicos.
Vecinos y expertos coinciden en que la participación comunitaria es clave para el éxito de la medida. Las denuncias oportunas no solo permiten aplicar sanciones, sino también generar estadísticas que ayuden a planificar políticas de seguridad y convivencia urbana más efectivas.
Perspectivas a futuro
Si bien la medida busca atender un problema histórico, también abre la puerta a programas de inclusión laboral y alternativas económicas para los franeleros. El objetivo es que estas personas puedan desempeñarse en empleos formales, reduciendo la necesidad de recurrir a prácticas que afectan a la comunidad.
La iniciativa también es un ejemplo de cómo la Ciudad de México busca equilibrar el uso del espacio público entre el comercio informal, la movilidad urbana y los derechos de los residentes y conductores.

Conclusión
La entrada en vigor de estas sanciones marca un punto de inflexión en la regulación de los espacios públicos de la capital. La combinación de arrestos administrativos, multas y programas de empleo alternativo busca garantizar que las calles sean espacios de convivencia segura y libre para todos.
Para los ciudadanos, la medida significa mayor protección y orden, mientras que para los franeleros representa un llamado a adaptarse a nuevas reglas y oportunidades de trabajo formal.