Tras varios meses de aumentos significativos en los precios de la memoria DRAM, particularmente en módulos DDR5, algunos distribuidores y plataformas de comercio electrónico han registrado una ligera estabilización o disminución moderada en ciertos mercados durante las últimas semanas.

De acuerdo con reportes de analistas y minoristas, kits de 32 GB de DDR5 que habían alcanzado niveles elevados en los primeros meses de 2026 muestran en algunas regiones reducciones de entre el 7% y el 19% en precios promedio de ciertos modelos, aunque los valores siguen considerablemente por encima de los registrados a mediados de 2025. Esta tendencia se observa de forma variable según el país y el canal de venta, y no ha sido uniforme en todos los segmentos del mercado.
La principal causa del incremento previo ha sido la alta demanda de memorias por parte de los centros de datos dedicados a inteligencia artificial. Las empresas que construyen infraestructuras para modelos de IA han priorizado la adquisición de grandes volúmenes de chips de memoria, lo que ha reducido la disponibilidad para otros usos como computadoras personales, laptops, smartphones y dispositivos electrónicos de consumo. Fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron han reasignado parte de su capacidad de producción hacia soluciones de mayor margen destinadas a servidores de IA, lo que ha contribuido a la presión sobre la oferta de DRAM convencional.
Expertos del sector indican que esta crisis de suministro, a la que algunos han llamado “RAMageddon”, ha afectado los costos finales de muchos productos tecnológicos. Sin embargo, la reciente estabilización podría deberse a varios factores, entre ellos una posible moderación temporal en las compras masivas o el impacto inicial de avances en eficiencia de software. No obstante, analistas advierten que la capacidad de producción global de nueva memoria tardará en expandirse significativamente, con nuevas fábricas previstas para 2027 o años posteriores. Por ello, es prematuro afirmar que la tendencia a la baja se consolidará en el corto plazo.
Para los consumidores en México y otros países, esto significa que los precios de computadoras ensambladas, laptops y componentes siguen elevados, aunque algunos minoristas locales ya reportan una ligera corrección en listados específicos. Organizaciones como IDC y Counterpoint Research han señalado que la demanda de centros de datos podría representar hasta el 70% del consumo global de DRAM en 2026, lo que mantiene la incertidumbre sobre la evolución futura de los precios.