El Bajío mexicano vive una transformación económica e industrial sin precedentes. Impulsado por la explosión global de la Inteligencia Artificial, la computación en la nube y el procesamiento masivo de datos, Querétaro se ha consolidado como el epicentro de la infraestructura digital en América Latina, concentrando más del 65% de la capacidad de centros de datos proyectada para México.
Lo que inició como un clúster manufacturero y aeroespacial ha evolucionado hacia un ecosistema de alta tecnología donde multinacionales como Amazon Web Services (AWS), Google Cloud, Microsoft, Equinix y KIO Networks despliegan inversiones multimillonarias para edificar complejos de hiperescala (Hyperscale Data Centers).
Las ventajas estratégicas detrás de la atracción de capital
La elección de Querétaro como el nodo de interconexión prioritario en la región responde a cuatro ventajas competitivas clave:
- Ubicación geográfica y conectividad de fibra óptica: Su posición céntrica permite una baja latencia hacia los dos principales polos económicos: la Ciudad de México y los corredores de datos hacia la frontera sur de Estados Unidos (Texas).
- Baja actividad sísmica y climatología estable: A diferencia de la costa o el centro-sur del país, el estado presenta un riesgo sísmico y de fenómenos hidrometeorológicos considerablemente menor, garantizando continuidad operativa a instalaciones críticas.
- Infraestructura de parques industriales: La disponibilidad de corredores industriales planificados (como El Marqués, Colón y San Juan del Río) facilita la instalación de campus tecnológicos de gran extensión territorial.
- Talento especializado: La sólida vinculación entre universidades técnicas, centros de investigación y la industria aeroespacial proporciona la base de ingenieros y especialistas en redes requeridos por estas instalaciones.
El gran desafío: La demanda energética y la sostenibilidad
A pesar del auge de capitales, el crecimiento exponencial de los centros de datos plantea retos estructurales que definirán la viabilidad del sector en los próximos años:
- Suministro de energía eléctrica de alta potencia: Los centros de datos de última generación para entrenamiento de IA demandan cientos de megavatios (MW) continuos. Esto exige que tanto el gobierno estatal como la federación agilicen proyectos de subestaciones y líneas de transmisión para evitar saturar la red eléctrica local.
- Adopción de energías limpias: Las corporaciones globales exigen compromisos estrictos de huella de carbono cero, por lo que la inversión en data centers está impulsando contratos de compra de energía solar y eólica privada en el Bajío.
- Eficiencia en el consumo de agua: La refrigeración de servidores de alta densidad requiere tecnologías avanzadas de enfriamiento en circuito cerrado o por inmersión líquida para minimizar el impacto sobre los mantos acuíferos de la región.





